Lunes, 15 de Julio de 2005

Carlos Pellas y sus secretos

*Revista Summa lo llama el genio de las finanzas
 
Foto: Cortesía
Carlos
Pellas
Empresario Nicaragüense
 
Foto: Cortesía
 
Redacción Central
Hemos considerado de interés dar a conocer los secretos empresariales revelados por él mismo a la revista Summa, por el empresario nicaragüense Carlos Pellas Chamorro. La revista lo titula El genio de las finanzas. La Jornada, digital, www.lajornadanet.com considerando que SUMMA es de circulación restringida y mucha gente esta interesada en saber cómo hizo su capital el empresario Carlos Pellas Chamorro, reproducimos sus declaraciones ya que existen muchas expectativas . Hay gente en Nicaragua que dice que si los Pellas Chamorro vendieron el 49.99 por ciento de las acciones del BAC Internacional Bank, a la multinacional General Electric, a través de su rama financiera GE Finance Consumer, esto significa que la economía de Nicaragua esta en un deterioro y franco fracaso, de la cual no se puede creer. Será cierto? Los invitamos a leer sus declaraciones.
El Genio de los Negocios
Por Alberto Labadía, Revista Summa
Hay pocas personas sobre las que se pueda afirmar que su carácter es esencialmente bueno, pero sin duda los hay. Y uno de ellos, a todas luces, es el hombre protagonista de las siguientes páginas: Carlos Pellas.

Ocupa un lugar preferente en la historia empresarial centroamericana. Su sagacidad, habilidad y visión probablemente le han hecho con justicia el empresario más exitoso de esta región. Y no ha sido por casualidad.

Desde principios de los años 80 preside el Grupo Pellas: un conglomerado de más de 50 empresas, aunque unas 20 se pueden considerar primordiales y son las que más tiempo de análisis le toman.

Entre las compañías más importantes están, en la parte financiera: BAC International Bank, presente en todos los países de América Central, y BAC Florida Bank, en el sur de Florida (Estados Unidos); en licores: ron Flor de Caña; en transporte: Casa Pellas, que tiene la representación de Toyota en Nicaragua; en tecnología, es socio con un 40% de GBM, que tiene la representación absoluta de IBM en América Central y República Dominicana; en entretenimiento, ESTESA, (40%) televisión por cable nicaragüense líder en el país; como proveedor de Internet, Cablenet; como productor de azúcar y de energía: Nicaragua Sugar Estates; y también una de las fincas más grandes del mundo como productor de naranjas.

Su último gran negocio ha sido la venta del 49,99% del BAC International Bank a la multinacional General Electric, a través de su rama financiera GE Finance Consumer. La escogencia del socio fue una lucha bonita y competida, aunque Carlos Pellas no quiso decir los nombres de los otros dos competidores Summa pudo saber que se trataban de HSBC y Scotiabank. ¿Y ahora? “Desde luego este dinero no lo voy a tener durmiendo en un certificado”, señala. Por cierto, que ha hablado varias veces telefónicamente con el CEO a nivel mundial de GE, Jeffrey Immelt.

Tan importantes como sus éxitos empresariales ha sido su responsabilidad social en varios frentes. Uno de sus lemas es: “no dar un pez a la gente sino enseñar a pescar, a que haga la caña, el hilo, etc.”

Hace tres meses recibió el premio de las Cámaras de Comercio e Industrias de América Latina (CAMACOL) como el empresario más importante del continente.

El grupo, nacido en 1875, tiene unos activos de US$4.000 millones de los cuales unos US$3.500 millones corresponden a la parte financiera. Sus empleados alcanzan ya los 15.000.

Carlos Pellas, de 52 años, ha pasado media vida dirigiendo el grupo. Y todavía le queda energía para dar ejemplo a empresarios y a quienes aspiran a serlo. Es todo un diamante, muy pulido, centroamericano. Y, definitivamente, lo que toca lo convierte en oro. Como también son perlas seis horas de entrevista con este gran hombre y empresario.

¿Por qué vendió parte de BAC?

Hace cuatro o cinco años vimos que el negocio financiero se iba a globalizar y necesitábamos de un socio fuerte. Necesitábamos un capital gigantesco para crecer a buena velocidad. Además, GE nos añade valor y una excelente cultura. Y nuestro grupo se puso en una situación muy atractiva; por tanto, era el momento ideal.

¿Quedó satisfecho de la negociación?

Sí, mucho. Fue una negociación compleja, pero lo más importante es que imperó la lógica y buscamos las cosas razonables. Los abogados también influyen y orientaron hacia el acuerdo. Tuvieron un papel destacado el abogado principal, el cubano-americano Rubén Díaz, de una firma de Nueva York. También a David Paulk y, por supuesto, a nuestro banco de inversión Credit Suisse First Boston.

¿Y ahora qué le gustaría hacer con el socio?

Ellos van a montarse sobre nuestra plataforma y va a ser nuestra punta de lanza para nuevos mercados como el sur de México, Caribe y otros países. Hasta ahora hemos crecido mayormente (95%) de forma orgánica, pero ahora lo vamos a hacer también de forma inorgánica en países nuevos y también en los que ya estamos.

De los países donde ya están, ¿dónde van a crecer más?

Necesitamos crecer más en Guatemala.

¿De qué forma?

Estamos analizando un par de cosas interesantes. Hasta ahí puedo decir.

La pregunta del millón es: ¿qué va a hacer Carlos Pellas ahora con los fondos provenientes de GE?

Estoy convencido en seguir invirtiendo en la región centroamericana, porque es nuestro patio, lo conocemos bien y existen grandes oportunidades. También decidí que canalizaré parte de las inversiones al desarrollo de los negocios existentes y de nuevos negocios. En el área social, pretendo seguir apoyando de manera aún mayor a las tres principales causas que hemos identificado como estratégicas en nuestro grupo: la Asociación pro Niños Quemados en Nicaragua, que dirige mi esposa; a la American Nicaragua Foundation, presidida por mi hermano Alfredo, y al INCAE, institución que ha formado a más de 14.000 líderes empresariales que han tenido enorme impacto en la competitividad y sostenibilidad de la gran mayoría de las empresas y comunidades en la región centroamericana.

¿Va a tener fuerte peso el lado social?

Sí, pienso crear dos grandes fundaciones: una para apoyar la educación a nivel centroamericano y otra que promueva el entendimiento entre la sociedad a través del diálogo. Por ejemplo, en una situación como la aprobación del CAFTA, es importante contar con opiniones que contrasten las posiciones de aquellos que se oponen al CAFTA simplemente por llevar la contraria al desarrollo, porque siempre han estado a favor de los que están en contra y en contra de los que están a favor.

Y más concretamente, ¿qué le gustaría hacer en el ámbito de los negocios?

Pienso invertir fuertemente en el crecimiento de nuestros negocios financieros. No sólo intrínsecamente, como lo hemos hecho hasta ahora, sino también a través de adquisiciones de otras instituciones financieras en la región como ya te he comentado. Además, pienso dedicar importantes recursos a la internacionalización del Flor de Caña y a la expansión de biocombustibles: etanol y biodiesel.

También va a haber muchos pequeños socios centroamericanos beneficiados y que reinvertirán en sus países.

¿Qué beneficios tendrá para Nicaragua?

Aquí hay 300 accionistas de BAC que se va a beneficiar porque podrán ampliar sus negocios, construir, etc. En la medida en que los políticos entiendan que es bueno tener un clima favorable para desarrollar negocios, todos se verán beneficiados.

El potencial de GE es enorme en molinos de viento, plan energético, etc.

A Unión Fenosa, donde es socio minoritario con un 10%, le están poniendo las cosas difíciles en Nicaragua.

Totalmente. Están considerando seriamente la posibilidad de abandonar el país. Todas las reglas de juego se las han cambiado. Tuvieron errores al principio porque no conocían el entorno, pero eso ya se superó.

¿Pensó en vender el 100% de BAC?

Yo nunca, aunque otros socios sí. No era mi estrategia.

¿Y puede suceder en el futuro?

Es una posibilidad, pero no está definido.

¿Está contento con GE?

Las vibras son muy buenas. Casi estoy tan enamorado de GE como de mi esposa.

Con la cervecería nicaragüense también hizo muy buen negocio.

Sí, y una buena relación con los socios como Jorge Castillo, de Guatemala; Bobby Murray, de El Salvador; y Wilhelm Steinvorth, de Costa Rica.

La cervecería, llamada Consorcio Cervecero Centroamericano (COCECA), tiene una historia muy interesante.

Sí. En Nicaragua había dos cervecerías: la Toña, que era nuestra, con un 25% de mercado, y la Victoria, que era de los González. Está última fue nacionalizada en la época de los sandinistas. Al acabarse este régimen las dos empresas estaban obsoletas.

Vi que hacía falta una inversión muy alta de por lo menos US$50 millones para modernizar la empresa y busqué aliados centroamericanos. Con esto fui a nuestro competidor para plantearle la opción de fusionarnos en una sola operación y no desgastarnos ambos. La idea fue muy bien acogida y así nació en 1992 COCECA, con un 20% cada socio. Al final, la inversión casi llegó a los US$100 millones y fue una sociedad con mucha armonía. La compañía es la más moderna de la región y casi de Latinoamérica.

Diez años después vi que crecía la expansión de las grandes cervecerías a nivel mundial como los sudafricanos, colombianos y brasileños y, por tanto, era el momento ideal para salirse. Se lo propuse a los González y juntos nos salimos vendiendo nuestra parte a los socios centroamericanos.

¿Se pueden saber cifras?

Prefiero no comentarlas, pero sí puedo decirte que fue un negocio muy bueno.

¿Y qué hizo con los fondos de la cervecera?

Parte se dedicó a capitalizar BAC para crecer más. En la parte financiera se necesita mucho capital, porque o creces o desapareces.

Sin duda, estuvo muy sagaz. Después creció fuerte en el aspecto financiero y vende una buena parte.

(Sonríe mucho). Sí, más o menos. La vida es mucho de oportunidades y hay que saber aprovecharlas.

Hay una frase de la Madre Teresa de Calcuta que dice: “La pobreza da libertad”.

(Queda pensando un buen rato). Trato de enfocar siempre los negocios para crear riqueza. Es muy fácil repartir miseria como ocurrió en Nicaragua en los 80. Tenemos que crear riqueza para acabar con la pobreza. Tenemos que liberar a los pobres de la pobreza.

Se dice de usted que tiene una extraordinaria habilidad para entrar y salir de los negocios.

La decisión de salirse de un negocio es de las más difíciles. Es mucho más fácil entrar. Al inicio todo negocio es maravilloso, pero no hay tal.

El 95% no genera dinero de un día para otro, porque su perspectiva es a largo plazo.

¿Cuál es su olfato para entrar?

Veo qué diferencia y qué nos hace competitivos con el negocio que quiero entrar. Dependiendo de estas variables se toma la decisión.

¿Y para salirse?

Si no se logra la competitividad y ser líder hay que buscar alguna salida. Por ejemplo, en el caso de la cervecera Toña no era sustentable. Vale más tener un 20% de un buen negocio que un 100% de nada.

Conozco gente que se pelea con su propio dinero. El buen empresario debe poner los hechos por encima de su orgullo. Cuando el negocio es malo uno tiene que darse cuenta. Lo peor es echar dinero a un mal negocio.

Otra forma que uno quiere salirse es cuando hay ofertas extraordinarias. Es decir, cuando “te agarran a billetazos”, como dice mi amigo Stanley Motta.

¿Eso fue lo que ocurrió con la cervecera o el BAC?

En los dos casos nos quedamos muy satisfechos con la oferta que nos hicieron. No nos podemos quejar con ambos negocios.

¿Qué empresa no vendería nunca?

Tengo mucho cariño a la licorera y al Ingenio San Antonio. Cuando se hereda algo es diferente cuando algo se hace. Hay mucha más emotividad.

Uno nunca vende sus raíces.

Exactamente. Eso es muy difícil. En esas empresas he adquirido más acciones.

GBM no pasó por su mejor año en 2004.

El año pasado fue difícil y hubo que reestructurarse. Los márgenes en tecnología están por el suelo. En computadoras es de tan solo el 3%, cuando antes eran mucho mejores.

Hay que afrontar los cambios y orientar la empresa más al cliente con el famoso porcentaje de Pareto: 20%-80%, donde el primero genera el negocio del segundo.

Nos afectó mucho que el gobierno tico siempre ha sido un gran comprador y ahora las compras están paralizadas.

Ya para este año esperamos un nivel de rentabilidad como hace dos años. Es decir, casi el 30%.

¿Qué rentabilidad fue el pasado año?

El 10%.

¿Y eso es crisis?

Sí, para mí eso es un año difícil.

Tiene enormes frutales en el sur de Nicaragua. Cuénteme un poco.

Sí, es un negocio muy interesante. Están junto al río San Juan, a 20 km de la frontera. Tiene 7.000 hectáreas y es la quinta finca de naranjas más grande del mundo. Tiene 1.400.000 árboles y una producción aproximada de 1.000 millones de naranjas por año.

Tenemos una bonita combinación de socios nicaragüenses y ticos. Además, una bonita forma de trabajar. Tenemos la producción en Nicaragua y el procesamiento un poco más abajo en Costa Rica. Exportamos a Estados Unidos, a Minute Maid, empresa de la Coca-Cola.

Habla con mucha emoción de este negocio.

Sí. El río San Juan es como nuestras raíces. Mi bisabuelo empezó allí. Tuvimos una finca con 10.000 cabezas, pero en 1984 fue confiscada. Siempre tenía una espinita clavada de regresar al río. Además, estoy contento de generar empleo, pues más de 3.000 personas trabajan en la cosecha.

Flor de Caña es otro negocio apasionante.

Sí, lo es. Hemos logrado que la marca sea conocida en muchísimos países y el ron tiene una gran calidad. Tiene una gran proyección. También es destacable el cambio dado en el Ingenio San Antonio, donde ha pasado de ser un negocio azucarero a energético. Ya anuncié este cambio hace cuatro años y cada vez se confirma más. Aquí vamos a lograr una mayor rentabilidad y con gran futuro, porque es alcohol carburante. Además, haciendo un juego de palabras, el azúcar es lo que te da energía.

Una cosa muy interesante es que en la producción del licor se genera una sustancia muy contaminante que es la linaza. Invertimos mucho dinero en un producto de la India que nos costó US$5 millones para tratar la linaza y obtenemos gas metano que es el gas más limpio. Ahora no se contamina y hacemos ahorro energético.

La rotación de personal es muy negativa para la empresa.

Es carísima. Te manda un mensaje de que hay algo que funciona mal. Hay dos temas vitales dentro de una empresa: recuperar un cliente cuesta seis veces más que mantenerlo y la marcha de un empleado cuesta seis meses o un año reemplazarlo. Si el empleado se va a la competencia el problema es más grave. Conviene tener contentos a los empleados y evaluar constantemente su grado de satisfacción.

¿Cómo logra tener esa visión tan buena en los negocios que siempre va por delante del resto?

Leyendo mucho lo que está sucediendo en el mundo. Cuáles son las tendencias. Creemos que lo que lo nuevo en Estados Unidos o Europa tardará mucho en llegar a nuestros países, pero lo cierto es que llega mañana.

Escucho a mis empleados, a mi gente, a los ejecutivos. Yo tomo la decisión, pero es un sistema democrático que me ayuda a tener estrategia. Invito a todo el mando de negocio del grupo, a los tomadores de decisiones, a la gerencia de primer y segundo nivel, porque ellos tienen contacto directo con la gente.

¿Qué lee?

Leo revistas internacionales como Business Week, Wall Street, Summa, etc.

¿Se considera un hombre con suerte?

Sí, claro. Tengo salud y unos padres, esposa e hijos que quiero mucho. Es una dicha de Dios.

¿Se considera millonario con estas cosas?

Por supuesto. El dinero se puede hacer y se puede perder con facilidad. La amistad es un gran valor.

¿Cuántos amigos tiene?

Amigos de verdad unos cinco. Cuando estás mal, diferencias los que son de verdad o los que aparentan ser.

Tiene también una habilidad que muy pocos empresarios o personas en general tienen y es que no se estresa nunca.

Muy cierto. ¿Quién te ha dicho eso?

Un pajarito. ¿Cómo lo consigue?

Mi papá me ayudó con eso. Me enseñó tres cosas: una siesta hasta con pijama y hasta con ronquidos todos los días después del almuerzo, no llevar los problemas de negocios a casa y el hobby de la pesca me ayuda a desconectar mucho. En el barco que tengo en La Marina Los Sueños de Costa Rica está prohibido hablar de negocios. De hecho, tiene un rótulo que así lo dice.

¿Y todos los días la siesta?

Sí, todos los días. No la perdono. Un día a la semana programo un almuerzo fuera de casa. Incluso ese día tomo la siesta en la cama que tengo en la oficina.

En un país tan pequeño como Nicaragua y un grupo tan grande supongo que habrá momentos en que los negocios no pueden crecer más.

En los años 80, con los sandinistas en el poder, estábamos ante una disyuntiva: o nos quedamos lamentando o salimos a buscar nuevos horizontes. La salida demostró de lo que éramos capaces de hacer. Fue como una prueba de fuego.

De hecho, nos pusimos a prueba; porque mis antepasados han sido de sangre aventurera, eran grandes comerciantes de Génova. Mi bisabuelo llegó a Nicaragua con US$400.000 hace más de un siglo y en ese momento era todo el dinero del mundo.

¿Cómo prepara la sucesión?

Cada una de las empresas del grupo tiene su gerencia adecuada. Mi participación es dirección, es estratégica, pero cada empresa tiene un equipo profesional que la dirige. Mi sucesión no es un tema tan importante.

¿Al frente del Grupo Pellas le sucederá alguno de sus hijos?

Con el tiempo veremos si me sucede uno de mis hijos. Yo esperaría que sí, pero hay que ver. Quiero concentrarme en el management y todos tienen su plan de sucesión.

Además, tenemos un software que nos gusta llamarlo “manejo del talento”, que corre en Sudáfrica y que nos ayuda con la sucesión. Está conectado a una empresa experta.

¿Qué le gustaría que hiciera su sucesor?

Que siga los mismos pasos con los mismos valores y que siga expandiendo los negocios, pero lo más importante es que nunca pierda de vista los valores que guían al grupo.

¿Los grandes líderes empresariales centroamericanos han pensado alguna vez juntarse para sacar adelante la región?

Se hizo un intento de algo que se llamaba Centroamérica 2000, pero no funcionó. Hemos hablado mucho, pero no se ha materializado. En el caso del CAFTA sí se han coordinado algunas cosas.

Todos tenemos nuestros negocios y hacemos cosas en nuestra zona de influencia. Los empresarios deben incursionar en el campo de responsabilidad social y eso puede tener un impacto grande si todos lo hacemos, aunque sean cosas aisladas.

¿Por qué invertir en INCAE?

Siempre he estado convencido en management con liderazgo. No sólo una de esas virtudes. Lo ideal es tener ambas, porque eso es lo que hace la diferencia. Y la mejor formación en la región ha sido INCAE. Ha tenido un gran impacto: 11.000 gerentes y 140.000 personas se han formado con ellos.

Su grupo también se nutre de muchos incaístas.

Cierto. Tenemos más de 60 en los diferentes países y empresas.

¿Cuál fue el aprendizaje más valioso que obtuvo de los siete hábitos de las personas altamente efectivas de Stephen Covey?

El proceso de evaluación de 360 grados. Es una herramienta poderosa, porque uno es evaluado por colegas, subalternos, el jefe y uno mismo sobre diferentes temas. Es muy interesante ver lo que piensan y todo es anónimo.

Sirve para liderazgo y trabajar en equipo. Lo he puesto en marcha y estamos trabajando con ello. Por cierto, General Electric también lo tiene.

¿Cómo ve el futuro de Nicaragua, donde el próximo año hay elecciones?

Nicaragua tiene un potencial turístico y energético enorme. La gente es amable, pero la clase política no ha logrado captar lo que pasa en el mundo y es que el crecimiento viene a través de la inversión extranjera directa.

La inversión va donde hay más seguridad. Lo que más me preocupa es que no existe esa visión. Nos empantanamos en discusiones políticas estériles mientras el barco se va a la deriva.

¿Tiene algún candidato preferido?

No sé. En este país hay más candidatos que votantes. Todo el mundo quiere ser presidente.

¿Le ha decepcionado el actual presidente Bolaños?

El problema es que no tiene base política en el Congreso y así es imposible gobernar.

¿Piensa incursionar en México?

Sí, claro. Ya estamos con Credomatic en Guadalajara, donde tenemos más de 30.000 tarjetas de crédito. Estamos muy entusiasmados de como marchan las cosas en esa ciudad, que tiene una población similar a Costa Rica.

Con General Electric podemos llegar al país entero. Ya está hecha la solicitud de un nuevo banco y esperemos que esté aprobado para finales de este año.

¿Cuál le gustaría que fuera su legado?

Me gustaría que me recordaran como alguien que contribuyó al desarrollo de las sociedades en las que invirtió con un impacto donde estuvo.

Quiero hacer una fundación regional de educación, pero tengo que ver cómo y en qué áreas. Voy a contratar un experto para hacerlo en América Central y también buscar socios.

¿Qué empresario admira más de Latinoamérica?

Quizás el chileno Andrómedo Lusic. Es un tipo con enorme visión. Tiene negocios en Chile, Brasil, Croacia, etc. Es muy emprendedor. Incluso subió al Everest. También el venezolano Gustavo Cisneros; creo que es muy bueno.

¿Y en América Central?

Los Motta, de Panamá. No sólo por su lado empresarial, sino también por las raíces que tienen y su unión familiar. Los admiro muchísimo. También creo que son buenos Juan Luis Bosch y Ricardo Sagrera.

¿Su mayor error?

Haber vendido la parte nuestra en el banco hondureño Ficensa. Pasamos de un 35% a un 10%. No fue una decisión acertada.

¿Su mayor acierto?

Escoger a los gerentes adecuados para manejar las empresas. Estoy muy contento con ellos.

¿El mejor ejecutivo del grupo?

La mayor parte son excelentes, pero tal vez el que mejor reúne las cualidades gerenciales de liderazgo, confiabilidad, respeto, responsabilidad social y humanidad es Ernesto Castegnaro. Y los otros no están lejos de él.